El ZEN de mi querida España, esta España… ¿Nuestra?

Las cosas que mejor que no se sepan

En 1983, el gobierno del PSOE elaboró un plan especial para el País Vasco y Navarra conocido como plan ZEN (Zona Especial Norte). Un modelo calcado al de la CIA para desactivar cualquier subversión o disidencia desde los años 50. Para hablar del plan ZEN, es necesario hablar de su impulsor, hombre clave de la “modélica transición“: Andrés Cassinello Pérez.

Cassinello, formado por la CIA en los Estados Unidos  en los años 60, había ascendido con Franco y luego con el PSOE. Un militar franquista siempre vinculado a las fuerzas de seguridad del estado, tanto en su etapa franquista en la guardia civil y, años más tarde, con la policía nacional. Este alto cargo militar reconvertido a demócrata afirmaba en entrevista concedida a el diario el País lo siguiente:

‘Yo, como militar, procedo de la lealtad a Franco. Pero no era tan tonto como para pensar que era perdurable. Deseábamos un sistema homologable a Europa’

Fue el general que soltó a un periodista cuando le preguntó sobre los GAL:

‘Si tu lo hubieras descubierto, tu vida no valdría 2 pesetas’

En 1966, Cassinello había publicado un manual, basado en sus estudios en Estados Unidos:  “operaciones de guerrillas y contraguerrillas”.

Sus conocimientos serían fundamentales para la elaboración del plan ZEN, siendo Ministro del Interior el ex-falangista José Barrionuevo Peña. Cuando un periodista le preguntó qué había cambiado en la Guardia Civil con la democracia, dijo esto (ver entrevista completa):

P: ¿Qué cambios ha experimentado la Guardia Civil con el sistema democrático?
R: En los últimos años se le ha dotado de grandes medios y de una técnica para utilizar esos medios. Los hombres son prácticamente los mismos, o sea que grandes cambios no se han producido. Lo que sí ha habido es una mayor concienciación profesional de la misión que tienen.

Adjunto enlaces a sendas entrevistas realizadas en 2008 y 2016 para que podáis haceros una idea de la visión y objetivos de este individuo.

Entrevista 18 de Mayo de 2008
Entrevista 22 de Mayo de 2016

El plan ZEN

Se desconoce a ciencia cierta quién intentó convencer a la UCD de su implantación, pero lo cierto es que este gobierno de la transición se negó a hacerlo, entre otros aspectos, por el carácter cuasi-fascista del mismo. Ironías del destino, el gobierno “socialista” de Felipe González, sí lo hizo.

A grandes rasgos, el plan suponía convertir a una sociedad entera en presuntos delincuentes y someterla a un continuo estado de excepción, un continuo secuestro de la libertad. El Plan ZEN, aprobado por el PSOE en 1983, se distribuyó por todas las comisarías de País Vasco y Navarra.


Por primera vez en la historia de nuestro país, se habría una excepción  jurídico-policial fundamentada en la lucha contra el terrorismo; una excepción con el claro objetivo de hostigar al entorno, pero no un entorno específico y claramente definido, sino un entorno de amplio espectro, es decir, gente no militante de banda armada, pasaba a ser sospechosa por sus ideas. ¿En qué se tradujo esto? Por ejemplo, determinaba que un mismo acto (quema de contenedores) en Burgos fuese una multa y en Álava 5 años de cárcel. ¿Alsasua?.

Según el Plan ZEN, cualquier joven con anorak, vaqueros o zapatillas, pasaba a ser un posible terrorista.

Desconfíe especialmente de las personas jóvenes, sobre todo si visten anorak oscuro, pantalón vaquero, zapatillas deportivas y bolsa de deportes.

El mismo plan ZEN llevaba ya en su redacción forzar la colaboración francesa, es decir, es ‘el padre‘ de los GAL.

El plan ZEN es de febrero de 1983. Los GAL realizan su primera acción en octubre con el secuestro de Lasa y Zabala.

Lasa y Zabala

Torturados, asesinados y enterrados en cal viva en la Foia de Coves en Busot.

Lugar del asesinato

Los GAL, bajo el paraguas del Plan ZEN, también secuestraron y colocaron bombas que afectaron a gente que nada tenía que ver con ETA. Al mismo tiempo, daba prioridad e importancia a la realización de “interrogatorios y extracción de información:

Interrogatorios: es uno de los procedimientos más rentables para obtener información. Se hará por personal operativo especializado en técnicas de interrogación de la unidad que realice el servicio.

Bajo esos interrogatorios, se han documentado numerosos actos de tortura (ver enlace). Se forzaba a que los tribunales no reconocieran torturas y que el denunciante pasase a ser denunciado.


Otro aspecto importante era la constitución de una red de “informadores” sobre gente que fuese, o no, sospechosa.


Todo ello, no olvidemos, enmarcado en una guerra psicológica contra la población de Euskadi y Navarra, (especialmente para aquellos que eran independentistas). El hostigamiento se traducía en la amenaza, detención, o llamadas a horas intempestivas a gente “sospechosa” de simpatizar con la izquierda  abertzale.

Adjunto las medidas de “control social” recogidas en el plan ZEN:

En muchos casos, cuando se refiere a “simpatizante”, se refiere a cualquier colectivo, incluso contrario a ETA. En esencia, la línea de actuación básica era convertir a todo vasco de izquierdas más allá del PSOE en potencial sospechoso.

Acciones de guerra psicológica contra la población en general, mientras se vendía sólo la buena imagen de la policía. Para ello, se difundían informaciones falsas, tapaban “cagadas” y excesos policiales, etc… Obviamente,  contando con la complicidad de gran parte de la prensa nacional.

Conclusión

La Gandula

La ley de vagos y maleantes, conocida popularmente como La Gandula, fue una ley española aprobada por la II República​ en 1933, con el consenso de todos los grupos políticos, referente al tratamiento de vagabundos, nómadas, proxenetas y otros comportamientos considerados antisociales y que, posteriormente, fue modificada para reprimir también a los homosexuales.

En principio fue una ley que no sancionaba delitos sino que intentaba evitar la comisión futura de los mismos, por tanto, no incluía penas, sino medidas de alejamiento, control y retención de los individuos supuestamente peligrosos hasta que se determinara que se había acabado su peligrosidad. No obstante, su desarrollo reglamentario desvirtuó completamente la ley llegando a crear campos de concentración, denominados Reformatorios de Vagos y Maleantes​, siendo ésta utilizada arbitrariamente para la represión de las personas sin recursos.

Ámbito

La categorización de las conductas antisociales a perseguir incluidas en el artículo 2 de la ley, eran las siguientes:

a) Los vagos habituales.
b) Los rufianes y proxenetas.
c) Los que no justifiquen cuando legítimamente fueren requeridos para ello por las autoridades y sus agentes, la posesión o procedencia de dinero o efectos que hallaren en su poder o que hubieren entregado a otros para su inversión o custodia.
d) Los mendigos profesionales y los que vivan de la mendicidad ajena o exploten a menores de edad, a enfermos mentales o a lisiados.
e) Los que exploten juegos prohibidos o cooperen con los explotadores a sabiendas de esta actividad ilícita, en cualquier forma.
f) Los ebrios y toxicómanos habituales.
g) Los que para su consumo inmediato suministren vinos o bebidas espirituosas a menores de catorce años en lugares y establecimientos públicos o en instituciones de educación e instrucción y los que de cualquier manera promuevan o favorezcan la embriaguez habitual.
h) Los que ocultaren su verdadero nombre, disimularen su personalidad o falsearen su domicilio mediante requerimiento legítimo hecho por las autoridades o sus agentes, y los que usaren o tuvieren documentos de identidad falsos u ocultaren los propios.
i) Los extranjeros que quebrantaren una orden de expulsión del territorio nacional.
j) Los que observen conducta reveladora de inclinación al delito, manifestada por el trato asiduo con delincuentes y maleantes; por la frecuentación de los lugares donde éstos se reúnen habitualmente; por su concurrencia habitual a casas de juegos prohibidos, y por la comisión reiterada y frecuente de contravenciones penales.

La aplicación de la ley

Tal y como diputados socialistas y juristas progresistas habían vaticinado, las derechas, una vez que alcanzaron el poder en las elecciones de 1933, hicieron un uso abusivo de la ley. Es así, como durante el bienio negro (1933 – 1935),  periodo de desnaturalización de la República, se desvirtuó su espíritu y su letra.

Un hito fundamental en la desvirtuación de esta ley fue la aprobación en 1935 del Reglamento sobre Vagos y Maleantes, donde, en palabras del Conde de Romanones: “ustedes hagan la ley, que yo haré el reglamento”. Ese reglamento, contradiciendo todo principio jurídico, alteró el contenido de la ley mediante la adición de nuevas categorías del estado peligroso y la inclusión de una cláusula final que posibilitaba la interpretación analógica (herramienta interpretativa que la ley otorga a un juez para aplicar una norma a un supuesto distinto del que contempla, basándose en la similitud entre ambos), lo que sin duda, fue pieza clave de las actuaciones arbitrarias del gobierno.

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Conde de Romanones

En este contexto, abundó el castigo automático de los delitos contra la propiedad, declaraciones de peligrosidad sin análisis psicológico, ausencia de individualización de la pena, evitación anticipada de formas de reincidencia y otros actos que iban contra la esencia misma de la ley. La Gandula fue usada contra individuos que no tenían recursos y que resultaban molestos en ciertas poblaciones, ya que una de las medidas que se incluían era la expulsión de un determinado lugar o la obligación a residir donde el juez decidiese. Se convirtió así en una ley contra los más desfavorecidos.

Esta desnaturalización de la norma, se tradujo, no sólo en la oposición a la misma por parte de uno de sus creadores, Luis Jiménez de Asúa, sino en el rechazo de las izquierdas, que propugnarían la derogación de la ley.

Los campos de concentración

La ley incluía en su articulado una mención especial para el tratamiento que se debe dar a todos los condenados por los juzgados creados para este cometido. En el capítulo II, incluye el internamiento en campos de trabajo y de concentración.

La apertura de uno de estos complejos en Alcalá de Henares fue noticia en toda la prensa de la época. Especialmente para La Vanguardia y ABC, así como para la revista Estampa, que realizó un monográfico.

Portada Estampa
Publicación 18 agosto 1934 sobre los campos de concentración

La creación de estos campos de concentración fue acogida con horror por las posibles víctimas de La Gandula, en una época en la que el hurto para subsistir, el desempleo o la mendicidad, estaban muy extendidas en todo el territorio español. Esta ley sancionaba el simple hecho de ser pobre como posible inquilino de uno de estos campos de trabajo.

“Me voy de España espantado al solo pensamiento de caer en las mallas de ese tormento penitenciario…Esto se pone muy mal, no hay conciencia. Quieren acabar con todos nosotros” decía uno de los posibles afectados por esta ley a la revista.

Los presos en los campos de concentración estaban obligados a realizar trabajos forzosos, en su mayoría en colonias agrícolas. La mayoría de los reclusos eran ladrones de poca monta y presos que fueron juzgados en virtud del capítulo uno de la ley, los vagos habituales, o lo que es lo mismo, desempleados. Por otro lado, los que casi nunca llegaban a entrar en el campo de concentración debido a su alto poder adquisitivo, eran los denominados “jugadores de ventaja y rufianes”, los comerciantes de mujeres o proxenetas. “Hay un individuo, tratante de blancas, que al ser detenido en Madrid explotaba a cuatro mujeres, tenía alquiladas dos casas, poseía automóvil, guardaba en una cuenta corriente cerca de diez mil duros y tenía un maravilloso guardarropa con diez y ocho o veinte trajes de corte y calidad impecables”.

Trabajos forzados
Condenados realizando trabajos forzados en campos de concentración

Modificación de Franco en 1954

La ley de vagos y maleantes se mantuvo vigente hasta prácticamente 1970 con una pequeña modificación hecha en 1954 por la dictadura Franquista. La adenda consistió en un apartado de la categorización de las conductas antisociales, en la que se incluyó la homosexualidad como un delito a perseguir. En el resto de articulado mantuvo el espíritu y la letra de la ley de 1933.

Artículo primero: (…) el número segundo del artículo segundo y el número segundo del artículo sexto de la Ley de Vagos y Maleantes, de cuatro de agosto de mil novecientos treinta y tres, queda redactados de la siguiente forma:

Artículo segundo.- Número segundo.- Los homosexuales, rufianes y proxenetas…

Artículo sexto.- Número segundo.- A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos o lisiados, se les aplicarán para que las cumplan todas sucesivamente, las medidas siguientes:
a) Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales y, en todo caso, con absoluta separación de los demás.
b) Prohibición de residir en determinado lugar o territorio y obligación de declarar su domicilio.
c) Sumisión a la vigilancia de los delegados.

En 1970 fue derogada dando paso a la ley sobre peligrosidad y rehabilitación social que mantenía los mismos principios represores estableciendo penas de hasta 5 años de reclusión o de internamiento en centros psiquiátricos. A pesar de que durante el periodo democrático esta ley no fue aplicada, sorprendentemente, continuó vigente hasta su derogación en el año 1995.

Conclusión

Para terminar, una reflexión que en anteriores artículos ya he compartido, y es que no debemos olvidar que de aquellos barros, estos lodos. Aunque el matiz, en este caso particular, quizás recaiga en que esos barros no sean tan lejanos y, el lodazal, siga apestando a podredumbre más que nunca; sólo habría que hacer una reflexión sobre nuestra actual “ley de seguridad ciudadana”, nuestra ley mordaza.

Post basado en artículo de @AntonioMaestre en el diario digital lamarea.com.
Nuestro más sincero agradecimiento.

Casualidades de la vida… O no

En los años 80, España se convirtió en el país consumidor de heroína por excelencia en Europa Occidental. Nada de ello fue casualidad, España venía de una fuerte movilización e iba, de la mano del PSOE, a entrar en Europa e iniciar una durísima reconversión industrial para entrar.

A finales de los 70, la revista Ajoblanco había denunciado la complicidad del Estado en la distribución de droga.

Otro dato curioso fue la diferente incidencia que tuvo la heroína dependiendo de lo “combativa” que fuese la juventud. Tres noticias del mismo año, 1984, de la hemeroteca de EL PAÍS, indican como había diferencias abismales según la ciudad que se tratase.

Mientras en la conservadora y militar Burgos, los jóvenes consumidores se estimaban en un 3,9% en 1984.

En Galicia y las cuencas mineras asturianas pasamos del 3.9% de Burgos a más del 30% de jóvenes consumidores en 1984.


Si nos vamos a Euskadi, la cifra es ya demoledora. En plenos años 80, con la fuerza que tenía la izquierda abertzale o el movimiento obrero, resulta que la ciudad del mundo con mayor porcentaje de heroinómanos del mundo no era Londres, París, Nueva York o Ciudad de México; la ciudad con mayor porcentaje de heroinómanos mundial era San Sebastián.


Si este dato resulta sorprendente, inquietante es saber que ETA llegó a considerar “objetivo” a conocidos narcotraficantes a los que acusaban de ser “confidentes” policiales; de hecho, hubo varias acciones armadas por parte de la banda vasca contra narcotraficantes.


Mientras esto ocurría, los medios de comunicación silenciaban por miedo a que generaran “simpatías” en sectores de la sociedad española, dado que las muertes por la heroína eran una lacra y algunas voces ya hablaban de guerra de clases.

Ante este escenario, surgieron asociaciones como Madres contra la droga, que denunciaban la inacción policial y la dejadez de las instituciones, como así lo reflejaban habitualmente las protestas contra la droga. Las asociaciones de vecinos también denunciaban como la Policía, y todo el mundo, sabía donde se vendía, y nada se hacía al respecto.

Incluso un sindicato policial llegó a denunciar la situación. En las protestas se gritaba contra la droga… y también contra la Policía.

En Bilbao, el barrio de Otxarkoaga es un ejemplo de cómo la droga se usó contra aquella juventud más movilizada. Una película del director Eloy de la Iglesia, “El pico”, refleja muy bien este escenario donde se entremezclan la droga, el terrorismo y la política.

Pero si un sitio es especialmente conocido por la relación entre drogas y Estado, ese es el cuartel de Intxaurrondo en los años 80. Las investigaciones periodísticas de Egin y un periodista de EL PAÍS llevaban a la Guardia Civil a reconocer pagos con droga. A raíz de la desaparición de alijos de droga en Euskadi, se inició la apertura de una investigación donde se detallaba como miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado participaban en contrabando y tráfico de drogas: informe navajas. Misteriosamente, el informe navajas desapareció y ni siquiera fue tenido en cuenta por la Justicia Española.

Gracias a periodistas como @pepereielkartea (fue encarcelado), se supo todo esto. Su libro, Intxaurrondo, la trama verde, recopila toda esta investigación.

La droga no solo beneficiaba al poder matando la contestación social, sino que incluso, la oligarquía, hacía negocio con ello. El Banco Santander fue implicado en México en 1998 por ser parte de una red que blanqueaba dinero de la droga (ver enlace), aspecto que no es sorprenderte, dada la actual resistencia de la Banca y Wall Street a la legalización de la Marihuana en Uruguay (ver enlace).

Antiguos miembros de la Guardia Civil en Euskadi acabaron implicados en casos de narcotráfico. Así como, no hace mucho, en abril de 2013, ex miembros del GAL fueron “pillados” dedicándose a algunas de sus “antiguas actividades”.

Por otro lado, “casualidades de la vida”, la heroína llegaba a Occidente a través de los “rebeldes afganos” aliados de EE.UU., cuestión que ya hemos referido en un anterior post  (una de las primeras medidas y, una de las razones de la guerra contra el Afganistán socialista, fue la supresión del cultivo de opio).

Volviendo a la heroína, y a España, fue a mediados de los 90, cuando el objetivo ya se había consumado: juventud problemática neutralizada, y una oligarquía triunfante. Todo parecía estar más edulcorado, éramos europeos, ciudadanos del mundo dirían algunos, aquello quedaba en un molesto vestigio del pasado.

Entiendo lógico y razonable experimentar dos sentimientos ante esta lectura; uno es la perplejidad ante lo revelador de los datos; el segundo, más pausado y reflexivo, nos deja un retrogusto de pesadumbre y decepción, la maldad de aquello que nos rodea, los ecos del pasado que ahora sentimos más presentes. Por todo ello, es importante que la resignación no guíe el devenir de nuestra vida como agentes sociales, los indeseables no deben campar impunes; porque ese cáncer, hay que extirparlo.

Post basado en hilo de @_ju1_ vía Twitter.
Nuestro más sincero agradecimiento.