Lo que no te contaron del día de Europa

Prólogo

El 8 de mayo de 1945 el derrotado ejército nazi Alemán firmó la rendición incondicional ante la Unión Soviética y sus aliados en Berlín. El Reich de los mil años desaparecía bajo las botas de los soldados soviéticos, siendo su gesta rebajada, silenciada y vilipendiada.

26 millones de ciudadanos soviéticos dieron su vida por la liberación de la Humanidad de la tiranía del nacismo-fascismo, gente como los 18.000 prisioneros soviéticos exterminados en el campo de concentración de Sachsenhausen.

El día de la victoria

Eran las 22:43 en Berlín, París y Londres del 8 de Mayo de 1945 pero las 00:43 en Moscú, por eso en el este de Europa, el Día de la Victoria se celebra el 9 de mayo y en Europa Occidental el día 8.

Estas eran las calles de París ese día, Francia estaba celebrando su victoria contra los nazis.

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Paradojas de la vida, ese mismo día, la Francia liberada y “victoriosa” imitaba a sus enemigos no lejos de allí; a la misma hora que celebraba Europa el fin de la tiranía nazi, la Francia burguesa y colonialista cogía el testigo a los nazis y realizaba una de las aberraciones más silenciadas por la propaganda occidental: la masacre de Setif y Guelma.

La masacre de Setif y Guelma

Miles de soldados de las colonias francesas de África y Asia que habían luchado contra los nazis pensaron que era el momento de que acabase la tiranía colonial. La URSS así lo creía, la lucha de clases era un concepto transversal y universal… Obviamente, las colonialistas Francia e Inglaterra, no.

En la ciudad de Setif en Argelia, ese 8 de mayo de 1945, soldados argelinos se dispusieron a rendir honor a los caídos en la guerra que por fin acababa; se prohiben las banderas. Un joven decide sacar la bandera argelina y, al negarse a guardarla, es asesinado en ese momento.

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Se producen protestas y manifestaciones. Francia, que en la metrópoli festejaba la “libertad” contra los nazis, aplica la mano dura (como nazis) y ordena ahogar en sangre la protesta argelina. Dada la orden, empieza la masacre; Setif y Guelma se convertirían en los nuevos centros del horror. Las tropas coloniales francesas y colonos franceses chovinistas, masacraban a miles de inocentes en Argelia (quemando casas y personas, ejecuciones masivas, mujeres o niños tiroteados…).

De la misma forma que la Gran Bretaña de Winston Churchill exterminó de hambruna a 3 millones de personas en Bengala entre 1942 y 1944 (ver enlace), la democrática y supremacista Francia no tuvo reparo alguno en actuar como una auténtica nazi en Argelia. Mientras, la prensa francesa, ocultaba a su propio país la matanza que se estaba desencadenando en beneficio, como no, de la burguesía colonial.

La Francia que se horrorizaba con los campos de concentración nazis estaba abriendo campos de concentración ese 8 de mayo para internar a los argelinos, que obviamente, consideraba inferiores.

Las escenas que llegaban desde el 8 de mayo de 1945 de Argelia eran espeluznantes. Francia arrasaba aldeas, asesinaba a los pobladores, detenía e internaba en campos; mientras en París, los gobernantes se llenaban la boca con la libertad que quitaban a sangre y fuego en Argelia.

El número de víctimas de la “democrática” Francia desde ese 8 de mayo de 1945 en las poblaciones argelinas de Setif y Guelma mientras “celebraba” la victoria contra los nazis asciende a la horrorosa cifra de entre 35.000 y 40.000 personas, que habían colaborado a luchar contra los nazis y sólo querían liberarse del yugo colonial.

Pero las potencias occidentales, especialmente Francia e Inglaterra, no tuvieron reparo en imitar a los nazis contra los que habían luchado cuando se trataba de defender sus intereses, sobre todo coloniales y económicos. Y Setif y Guelma son el espejo de su indignidad. Sólo la URSS asistiría después a los independentistas argelinos, hasta lograr la libertad en 1962.

Adjunto un pequeño documento en castellano con información sobre Setif y Guelma (ver enlace).

Conclusión

Nos seguirán vendiendo que son los buenos, vendiendo humo y ocultando, se seguirá tapando miserias y blanqueando el pasado con propaganda. Pero, por mucho empeño que pongan, la verdad siempre sale a la luz. Y es que hubo un tiempo en que un pueblo convirtió su causa en la más auténtica de las luchas contra el nacismo-fascismo, porque no sólo luchaban por sus intereses, lucharon por sobrevivir.

La mayor gesta del Ejército Rojo no fue la victoria sobre un país, fue que un ejército de obreros y campesinos venciese a la mayor maquinaria militar del momento. Los humildes organizados, una vez más, habían  ganado a la clase dominante.

Ladran los de siempre, que han tratado de ocultar aquella gesta hablando del Día de Europa en vez de Día de la Victoria. Cualquier persona que no trate con respeto al Ejército Rojo, donde millones de hombres y mujeres sacrificaron sus vidas por sobrevivir, no es que sea desagradecido… Sobran las palabras.

Para terminar, comparto un foto de 2011. El tanquista bielorruso Konstantin Pronin espera a sus compañeros de unidad antes del desfile. Tras una hora de espera no apareció nadie, era el único que quedaba vivo.

Post basado en hilo de @_ju1_ vía Twitter con foto final de @Drazmihailovitx.
Nuestro más sincero agradecimiento.

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