El neoliberalismo: un modelo económico para gobernar el mundo (V)

El punto álgido del neoliberalismo y el intervencionismo por rearme (1999)

La llegada de George Bush hijo (2000-2008) permite al neoliberalismo llevar la desregulación y la libre especulación a su punto más alto. Para compensar los previsibles desequilibrios sociales se fomenta la expansión del crédito y la deuda, lo cual permite disimular una consecuencia natural del neoliberalismo: destrucción de empleo por la libre deslocalización (traslado de empresas a países con mano de obra barata). Este modelo de crecimiento económico funciona de forma parecida a una estafa piramidal y más tarde o más temprano acaba pinchándose como una burbuja.

El atentado de las Torres Gemelas, permitió justificar una vuelta limitada al intervencionismo por rearme (las guerras contra el terrorismo en Afganistán e Irak). En la cumbre de Monterrey entre líderes políticos del continente americano (enero 2004), el presidente de Argentina propuso como solución a los problemas económicos de América del Sur un plan de inversiones como el plan Marshall. Entonces Georges Bush hijo se agitó visiblemente enojado y dijo: “¡El Plan Marshall es una idea loca de los demócratas!” y a continuación dio su propia receta a los mandatarios latinoamericanos: todo el crecimiento económico que Estados Unidos había tenido en su historia, había sido gracias a las distintas guerras que sostuvo (información que aportó el propio ex presidente argentino Néstor Kirchner en la entrevista que le hizo Oliver Stone para su documental “Al sur de la frontera“). El mismo presidente que alardeaba de rezar todas las noches consideraba que la guerra era una buena solución económica.

Efectivamente desde el 2001 el presupuesto militar americano no ha hecho más que aumentar hasta casi duplicarse. Además las guerras y la estrategia del miedo es muy útil para desviar la opinión pública, evitando así que se planteen las incoherencias económicas.

Foro social mundial

Desde 2001, coincidiendo con las reuniones del Foro Económico Mundial (estériles congresos promovidos por los plutócratas) empiezan en Porto Alegre (Brasil) las reuniones del Foro Social. En él, están representadas todas las asociaciones y movimientos sociales que luchan por una globalización social. Y para lograrla todos coinciden en su lucha contra la globalización neoliberal.

Nuevas manifestaciones de la cuarta guerra mundial (2001)

Asistimos a la reactivación de la lucha de clases en muchos países. La firma del tratado neoliberal de libre comercio para las Américas (ZLEA) en Quebec City (Canadá) supone una nueva manifestación de esta lucha. En Argentina una revolución popular en contra de las políticas neoliberales logra derribar al gobierno. En México, se produce la multitudinaria marcha de los zapatistas hasta la capital. En Génova coincidiendo con una reunión del G8 se realizan masivas movilizaciones contra la globalización neoliberal. Acaban trágicamente cuando un joven de 18 años muere tras recibir un tiro de la policía.

Manifestaciones contra la guerra de Iraq (2003)

Quince millones de personas en todo el mundo se manifiestan contra la guerra que pretenden iniciar varias potencias occidentales contra Iraq. La guerra se llevó a cabo y aportó grandes beneficios a las multinacionales petroleras y a las empresas encargadas de la reconstrucción.

Crisis financiera internacional (2007 – )

La lógica del juego de la especulación y la recogida de beneficios individuales, hace que la burbuja especulativa se rompa. El neoliberalismo queda invalidado como teoría económica global, se ha mostrado incapaz de generar crecimiento sin recurrir a la expansión descontrolada del crédito. Pese a eso, se sigue considerando un éxito por parte de los dirigentes económicos (y mediáticos), ya que ha cumplido a la perfección con su verdadero objetivo, el oculto: el enriquecimiento de unos pocos a costa del aumento de la polarización social. Ahora, el poder económico buscará nuevas estrategias de enriquecimiento con la seguridad de que ningún Estado puede hacerles frente. En estos años han sido desarmados económicamente gracias a las políticas neoliberales que han aplicado sus obedientes políticos.

En el colmo de la desfachatez, los políticos en lugar de reformar el sistema financiero, lo que supondría la nacionalización sin indemnización de las entidades financieras responsables de la crisis, deciden pagar (eufemísticamente llamado “rescatar”) a los especuladores que dirigen los bancos con dinero del Estado.

Al mismo tiempo, se les permite expulsar de sus hogares a las víctimas de sus maniobras financieras que no pueden pagar sus hipotecas. El Estado, “premia” a los responsables de la crisis mediante los “rescates”. De esta forma aumenta la deuda pública empeorando aun más su situación financiera, lo que le hace aun más dependiente de los mercados de valores (donde reinan los especuladores).

Los especuladores, una vez “rescatados” se ofrecen para facilitar crédito a los Estados a cambio de que acepten sus exigencias. Nuestros políticos, aceptan sumisamente el chantaje. Lo contrario sería peligroso, con el gigantesco capital que mueven los especuladores pueden hundir cualquier economía nacional que ose enfrentarse a sus deseos.

La creación y destrucción de burbujas especulativas en los mercados financieros se ha asimilado como un dogma con el eufemismo de ciclos económicos y ha sido asumido por la población hasta el punto de considerarse tan inevitable como el diario amanecer y atardecer.

Ceder al chantaje de los mercados se ha asimilado como un dogma. Las crisis económicas provocadas sirven para ahogar el espíritu reivindicativo de los trabajadores, la estafa les sale redonda. Hoy nos enfrentamos a la dictadura de los mercados.

Revolución Islandesa (2010)

Los movilizaciones populares logran que se vote en referéndum si se paga la deuda a los especuladores (bancos internacionales) con fondos públicos. Gana en NO al pago de la deuda odiosa tanto en el referéndum de 2010, como en el de 2011. Esta decisión permite a Islandia reducir el coste social de la crisis sin ninguna consecuencia negativa para sus ciudadanos, aunque sí perjudica a los acreedores, a los especuladores. No tanto por la cantidad de dinero perdida como por el peligro de que el ejemplo sea imitado en otros países.

Revolución Griega (2010)

El gobierno griego, al contrario del islandés, decide obedecer las condiciones de los especuladores ya que así se lo exigen los gobiernos neoliberales de la UE. El resultado es la aplicación de violentas reformas de tipo neoliberal que suponen una brusca reducción de derechos sociales y laborales. Las movilizaciones populares son masivas. La decisión del gobierno de ejecutar estos castigos sociales acaba rompiendo la paz social. Parte de la población abandona, se moviliza de forma activa para enfrentarse a las agresiones de su gobierno.

Spanish Revolution (2011)

En España miles de personas se movilizan y protestan pacíficamente en las calles de las principales ciudades. Piden más democracia política y económica, rechazando la solución neoliberal a la crisis. Las movilizaciones las inicia la plataforma Democracia Real Ya que crea el movimiento 15M. A partir de esto se realizan acampadas de protesta en muchas ciudades, sus miembros se declaran indignados ante los atropellos a los que son sometidos por los políticos y por los plutócratas.

Syriza llega al poder en Grecia

Por primera vez en los últimos 40 años, un partido abiertamente contrario al neoliberalismo llega al poder en Europa. Como era previsible, la presión neoliberal de los gobiernos occidentales neoliberales impide que Grecia pueda salir de la crisis y poner en peligro la hegemonía ideológica del dogmatismo neoliberal.

Conclusión

Y en estas nos encontramos, el neoliberalismo gana la partida con la connivencia de los gobiernos, legislando para los lobbies y no para aquellos a los que representan: el conjunto de la ciudadanía.

No obstante, no debemos olvidar que la responsabilidad de todo ello recae en nuestra voluntad, porque pareciera que el devenir de nuestro entorno sólo recayera en el voto, que con acierto o no hacia nuestros intereses, ejercemos cada cuatro años.

Como todo en esta vida, si no cuidas las cosas, éstas se marchitan o languidecen, es por ello que hay que ser contestatario y activo, hay que formarse e informarse para no dejarse intoxicar por la insidia mediática, hay que hacerles ver a los plutócratas en quien reside el poder en una democracia.

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Bibliografía

La jornada en línea. Thatcher: neoliberalismo y revolución conservadora.
Diario El País. Las consecuencias del monetarismo en el Reino Unido y Estados Unidos / 1.
neoliberate.com. Neoliberalismo y crisis económica.
ojosdepapel.com. Unas claves para entender el Neoliberalismo: Reagan y Thatcher.
Vincenç Navarro. El fracaso del neoliberalismo.

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